Destinos con identidad de sabores
Hoy en día es evidente el interés de muchos por conocer aquellas zonas y regiones dotadas de identidad gastronómica que despierta una oportunidad en un terreno que tiene mucho por hacer y mucho por descubrir.
Cada población tiene una identidad en sus sabores, lejos de la masificación de los platos propios de cada país y que se consiguen en cada uno de sus rincones, por ello la importancia de evidenciar esos tesoros de la cocina autóctona heredada de sus antepasados con la intención de documentar la cultura alimentaria enfocada en entender la gastronomía ligada a la geografía.
Entonces debemos partir que el clima, flora, fauna, topografía y oportunidad de cría brindan condiciones e ingredientes propios que combinados concluyen en recetas autóctonas que pueden tener una gran influencia en la actividad turística por su atractivo y su aplicación práctica que permiten que un insumo se procese en un producto comestible con características definidas pero que ofrecen un potencial más allá del acto de alimentarse dado su particularidad y requerimiento de conocimientos y habilidades para procesarlos los hace únicos y pueden constituir ese atractivo de la experiencia gastronómica que se puede ofrecer a ajenos y extraños que visiten esa localidad.
Ingredientes propios de cada región, con recetas originales y la particularidad de la evolución del insumo para llegar al plato, son excelentes oportunidades para definir productos turísticos de experiencias gastronómicas que presentan un franco crecimiento económico en el mundo pero que en muchas regiones ofrece una coyuntura adecuada a ofrecer un campo para desarrollar una economía de emprendimiento turístico.




